Por lo general, en toda la cadena agroalimentaria el primer y el último (productores y consumidores), son los mayormente perjudicados por la distorsión de los precios, que en el caso de los vinos puede ir desde una uva mal pagada, a una botella con valores sobredimensionados en el restaurante.


Excelente el comentario,el precio(tanto del vino como de los platos) parece ser un tema tabu para los criticos gastronomicos y creo que es un factor escencial para los que pagamos conocerlo para decidir saludos